AUTOR: SERGIO MARAÑA TOLOSA (4º curso, Grado en Biotecnología)
La Met Gala, uno de los eventos de moda más esperados del año, trasciende el ámbito del vestuario para influir también en la salud y la belleza. Este año, el asombro se ha centrado en las transformaciones físicas impresionantes de algunas celebridades. Se ha especulado que la clave detrás de estos cambios radica en el uso de Ozempic, un medicamento reconocido por su eficacia en el tratamiento de la diabetes tipo 2. Este fenómeno ha captado la atención mundial generando un gran interés y preocupación.

¿Qué es Ozempic y por qué está generando tanto revuelo?
Ozempic es un medicamento que contiene el principio activo semaglutida y que se utiliza para tratar a pacientes con diabetes tipo 2, especialmente aquellos que no pueden usar metformina o no pueden controlar su glucemia (1, 2). Ozempic no solo ha sido aprobado por la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos), sino también por la EMA (Agencia Europea de Medicamentos) en 2017. El éxito de este medicamento se debe en gran medida a su capacidad para imitar la acción de la hormona GLP-1, que juega un papel crucial en la regulación del apetito y la insulina (3).
Al administrarse semanalmente, Ozempic ayuda a reducir el apetito y a mejorar el control de los niveles de azúcar en la sangre (4). La semaglutida es un análogo de GLP-1 que interacciona con su receptor GLP-1R, presente tanto en el páncreas como en el cerebro (5). La activación del receptor tiene dos efectos principales: estimular la liberación de insulina y producir sensación de saciedad. En resumen, Ozempic actúa a nivel celular para mejorar la respuesta a la insulina y reducir el apetito (Fig. 1).

La popularidad del producto ha aumentado exponencialmente debido a su efecto positivo también en la pérdida de peso, lo que ha llevado a un uso fuera de indicación para esta condición (4). Esta tendencia ha generado un interés creciente entre los consumidores y ha impulsado la demanda del medicamento en el mercado estadounidense, a pesar de las restricciones y regulaciones específicas en torno a su venta y uso (5).
Medicalización y estigmatización social
Nuestra sociedad tiende a medicalizar procesos naturales. La medicalización se refiere al proceso por el cual condiciones y comportamientos humanos son tratados como problemas médicos y abordados con intervenciones médicas (6). Un ejemplo claro de esto es el uso creciente de Ozempic para la pérdida de peso en lugar de su propósito original, el tratamiento de la diabetes. Según la RAE, medicalizar significa «dar carácter médico a algo».
En un estudio de 2013 sobre la estigmatización social de la obesidad (6) el autor define la medicalización como el proceso de convertir situaciones normales de la vida en cuadros patológicos, pretendiendo resolver situaciones no médicas, sino sociales, mediante la medicina. Argumenta, además, que el enfoque excesivo en la medicación para resolver problemas de sobrepeso puede desviar la atención de soluciones más efectivas y sostenibles, como los cambios en el estilo de vida y la promoción de modelos estéticos no discriminatorios (7). Este aspecto es especialmente relevante en el contexto del uso de Ozempic para la pérdida de peso, donde la medicalización puede contribuir a la perpetuación de estigmas y discriminación hacia las personas con sobrepeso.
Beneficios y riesgos
Además de su eficacia en el control de la diabetes, Ozempic ha demostrado ser útil en la pérdida de peso significativa, lo que puede mejorar la salud cardiovascular y reducir el riesgo de otras enfermedades relacionadas con la obesidad (4, 5). Sin embargo, el uso de Ozempic no está exento de efectos secundarios. Puede causar náuseas, vómitos y problemas digestivos. Además, el uso sin supervisión médica puede ser peligroso (3).
Ozempic: Entre revolución y precaución
Ozempic representa una revolución en el tratamiento de la diabetes y la pérdida de peso, pero su uso debe ser manejado con cuidado y bajo supervisión médica. Con su creciente popularidad en España, especialmente tras los rumores en eventos como la Met Gala, es vital que las personas estudiantes y el público estén bien informados sobre sus efectos y potenciales riesgos (4, 5).
¿Será Ozempic la solución que muchos esperan o una moda pasajera con consecuencias inesperadas? Sin esperar la respuesta a tal pregunta retórica, hay que abandonar el bucle de las obsesiones patológicas que, por una parte, nos hacen ver detrás de cualquier problema una enfermedad o, ante un mínimo dolor, enfermedades incurables donde no las hay. Esto nos lleva a creer nuestras propias mentiras y modas al uso, y a recurrir al remedio fácil, rápido y más caro (6).
Por otra parte, estas obsesiones nos incapacitan para afrontar con tranquilidad la enfermedad o problema real cuando se presenta, e incluso afectan a nuestra capacidad para manejar nuestra vida diaria (6). En la medida de lo posible, cambiemos los hábitos de vida y apostemos por modelos estéticos no descriminatorios (7).
Si Ozempic ayuda a rebajar los niveles de azúcar en la sangre, ¿no sería mejor tomar conciencia de reducir la ingesta diaria de azúcar, para bajar peso, aunque nos cueste un esfuerzo?
En definitiva, sería conveniente desarrollar el músculo preventivo del cuidado y el respeto reales, para no caer en la espiral de la moda y el consumo ideales. No nos droguemos legalmente, que nuestra dignidad (salud y libertad incluidos) es lo primero y más importante. Atrevámonos a pensar por nosotros mismos. Respeto, escucha y observación de uno mismo, de los demás y de la naturaleza, aunque no esté de moda, siguiendo también la máxima de nuestro insigne científico Santiago Ramón y Cajal «Observar sin pensar es tan peligroso como pensar sin observar”. Lo sencillo, aunque difícil, muchas veces es lo más extraordinario. Nuestra salud es lo que importa (6).
Bibliografía
- Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios. (2023). Ficha técnica de Ozempic 1 mg solución inyectable en pluma precargada.
- Kreiner, F. F., & Bindra, R. S. (2023). The role of weight control in the management of type 2 diabetes mellitus: Perspectives on semaglutide. Diabetes Research And Clinical Practice, 203, 110881. https://doi.org/10.1016/j.diabres.2023.110881
- Nauck, M. A., Quast, D. R., Wefers, J., et al. (2021). GLP-1 receptor agonists in the treatment of type 2 diabetes – state-of-the-art. Molecular metabolism, 46, 101102. https://doi.org/10.1016/j.molmet.2020.101102
- Blundell, J., Finlayson, G., Axelsen, M., et al. (2017). Effects of once-weekly semaglutide on appetite, energy intake, control of eating, food preference, and body weight in subjects with obesity. Diabetes, Obesity & Metabolism, 19 (9), 1242-1251. https://doi.org/10.1111/dom.12932
- Wilding, J. P. H., Batterham, R. L., Calanna, S., et al., for the STEP 1 Study Group. (2021). Once weekly Semaglutide in adults with overweight or obesity. New England Journal of Medicine, 384 (11), 989-1002. https://doi.org/10.1056/NEJMoa2032183
- López Guzmán, J. (2013). Medicalización y farmacia comunitaria. Aula de la farmacia: revista profesional de formación continuada, 9 (95), 47-55.
- De Domingo Bartolomé, M., & López Guzmán, J. (2014). La estigmatización social de la obesidad. Cuadernos de Bioética, 25 (2), Área de Humanidades Farmacéuticas, Departamento de Farmacología y Toxicología, Facultad de Farmacia, Universidad de Navarra.





