AUTORES: ISABEL LEARTE y RODRIGO CALVO (4º curso, Grado en Biotecnología)

 

¿Qué es una biopsia líquida? 

Ante una amenaza de cáncer, a menudo, nos bombardean con tecnicismos que hacen de una experiencia ya de por sí complicada, también confusa. Pero, ¿para qué se utiliza una biopsia ? ¿Por qué la biopsia líquida es el futuro de la oncología? Hablaremos de ello a continuación. 

 

La biopsia líquida es una técnica no invasiva o mínimamente invasiva que analiza compuestos biológicos presentes en los fluidos corporales, que provienen del tumor. Esto quiere decir que no se hace uso de cirugía, o en su defecto puede implicar incisiones pequeñas. Para ello, se toman muestras líquidas de sangre, saliva, orina u otros fluidos, en lugar de tomar directamente tejido del tumor (como ocurre en una biopsia clásica) (Figura 1).

Figura 1. Esquema que muestra las fuentes para biopsia líquida y las moléculas que se obtienen de estas. Fuente: Elaboración propia. Imagen creada con Biorender.com. 

 

Las huellas del cáncer en nuestro cuerpo 

El objetivo es detectar los rastros que el tumor deja en nuestro organismo, como fragmentos de ADN, ARN, proteínas, o incluso células. Las células tumorales y las células que conforman su microambiente (entorno que rodea al tumor), liberan estas moléculas a la sangre y otros fluidos corporales por muerte celular, secreción, rotura de membranas, etc, lo que permite ver señales del tumor, aunque la muestra no sea de este propiamente [1].

 

Las moléculas o compuestos que debes conocer son las siguientes: 

  • Células tumorales circulantes (CTCs). Este tipo de células son liberadas tanto por tumores primarios como metastásicos (células cancerígenas que colonizan tejidos diferentes al originario), de manera que están asociadas al desarrollo del cáncer y su propagación, pudiendo analizarse tanto el número de estas como sus modificaciones [1]. 
  • DNA tumoral circulante (ctDNA). El material genético o ADN contiene la información que determina las características únicas de las células que forman los organismos y que las hacen diferenciarse de los demás. El ctDNA, originario de células tumorales, es un tipo de material genético que es liberado a los fluidos por estas células tras su muerte [2]. El ADN tumoral pasa por cambios genéticos que lo hacen diferenciarse del ADN de la persona [2] y puede utilizarse como marcador a tiempo real de la enfermedad, funcionando como una señal biológica de su presencia y de las distintas fases de su desarrollo.
  • Exosomas. Se trata de estructuras de pequeño tamaño en forma de bolsa que se forman dentro de las células y contienen proteínas y material genético de la célula. Muchos tipos de células, como las cancerosas, liberan exosomas a la sangre y estas viajan a otras partes del cuerpo [3], cumpliendo un papel esencial en la formación y regulación de microambientes tumorales. Su estabilidad, variabilidad, contenido y actividad, nos permiten establecer una imagen de la progresión de la enfermedad y de la posibilidad de metástasis [1].

 

Un aliado del diagnóstico 

En algunos tipos de cáncer como el de pulmón, próstata, mama o melanoma, ya se utiliza la biopsia líquida para su diagnóstico a través de la detección de células tumorales o DNA tumoral. En otros casos todavía no está lo suficientemente desarrollada como para dar un diagnóstico certero. Por ello actualmente se utilizan para complementar al diagnóstico tradicional y así poder reducir la necesidad de realizar procedimientos invasivos y facilitar la vigilancia continua del tumor (Figura 2).

Figura 2. Esquema de formación y detección de moléculas y células tumorales (proteínas, exosomas, ctDNA, CTCs). Fuente: Elaboración propia, basada en [1]. Imagen creada con BioRender.com 

 

La biopsia líquida también puede servir para identificar mutaciones específicas del tumor, lo cual en muchas ocasiones ayuda a la hora de escoger el tratamiento más beneficioso para el paciente [1]. Además, permite comprobar cómo está respondiendo el tumor al tratamiento que estamos aplicando, viendo si desaparece la señal tumoral detectada inicialmente en la muestra líquida, o por el contrario para diagnosticar recaídas, si ésta reaparece de nuevo [1]. En algunos casos esto es muy útil ya que la detección puede ser mucho más rápida en fases en las que todavía el cáncer no está muy desarrollado y puede que el tumor todavía no sea visible en diagnóstico por imagen. 

 

Inversión en tiempo (y salud) 

Los estudios indican que la biopsia líquida consigue que el diagnóstico sea más rápido, y eso reduce la espera que tienen los pacientes para empezar el tratamiento. Por ejemplo, en algunos casos de cáncer de pulmón avanzado, el tiempo de espera para obtener los resultados se ha podido reducir de tres semanas a solo una [4], o de 20 días a 12 días [5]. Esta reducción de tiempo tiene una gran repercusión: los pacientes pueden iniciar el tratamiento mucho antes, sin esperar a la llegada de los resultados definitivos del tejido.

 

Por otro lado, para el diagnóstico del tumor mediante biopsia tradicional es necesario extraer tejido del paciente, y cuando el tumor es heterogéneo, es más difícil realizar un diagnóstico. Esto significa que el tumor tiene varios tipos de células diferentes, haciendo que el tratamiento sea menos efectivo. Además, si se requiere repetir la prueba, se necesitan nuevas muestras y por lo tanto, otra operación para extraer una biopsia del tejido. 

 

Estos problemas hacen que el diagnóstico mediante la biopsia tradicional sea más lento, lo que retrasa el inicio del tratamiento. Si la enfermedad está avanzada, ese tiempo es precisamente lo que el paciente no posee. Por lo tanto, la biopsia líquida resulta una herramienta excelente, pues nos permite no sólo acortar el tiempo de diagnóstico, sino también acertar con el tratamiento más conveniente. Cuanto más rápido sea el diagnóstico y antes empiece el tratamiento, mayor probabilidad de supervivencia tendrá el paciente. 

 

Lo bueno y no tan bueno de esta tecnología emergente 

Figura 3. Tabla con las ventajas y limitaciones de la biopsia líquida. Fuente: Elaboración propia, basada en [1]. Imagen creada con Canva. 

 

Por lo tanto, en la actualidad, se plantea la biopsia líquida como un complemento a los métodos convencionales, mejorando la calidad de vida de los pacientes. El progreso en la investigación y la estandarización de esta metodología nos acerca cada vez más a una sanidad personalizada y especializada [1].

 

¿Estamos preparados para una medicina donde un simple análisis de sangre sea capaz de revelar un mapa definitivo de nuestra salud? El reto ya no es solo curar, sino hacerlo de la manera más rápida, precisa y respetuosa posible para el paciente. Además, el poder detectar el rastro de la enfermedad antes de lo esperado hasta ahora, ¿cómo cambiaría nuestra forma de enfrentar el miedo al diagnóstico? 

 

Bibliografía

  1. Ma, L., Guo, H., Zhao, Y., et al. (2024). Liquid biopsy in cancer current: status, challenges and future prospects. Signal transduction and targeted therapy, 9(1), 336. https://doi.org/10.1038/s41392-024-02021-w 
  2. ¿Qué es el ADN tumoral circulante y cómo se usa para diagnosticar y tratar el cáncer? MedlinePlusGenetics.(s.f.). https://medlineplus.gov/spanish/genetica/entender/pruebas/adntumoralcirculante/ 
  3. Diccionario de cáncer del NCI.(s.f.). Cancer.gov. https://www.cancer.gov/espanol/publicaciones/diccionarios/diccionario-cancer/def/exosoma 
  4. M. Garcia Pardo, K. Czarnecka, J.H. Law, et al. P1.22-04 Plasma-First to Accelerate Time to Treatment and Improve Target Detection in Advanced Lung Cancer: A Prospective Study, Journal of Thoracic Oncology, Volume 18, Issue 11, Supplement, 2023, Pages S245-S246, ISSN 1556-0864, https://doi.org/10.1016/j.jtho.2023.09.411 
  5. Thompson, J. C., Aggarwal, C., Wong, J., et al. (2022). Plasma Genotyping at the Time of Diagnostic Tissue Biopsy Decreases Time-to-Treatment in Patients With Advanced NSCLC-Results From a Prospective Pilot Study. JTO clinical and research reports, 3(4), 100301. https://doi.org/10.1016/j.jtocrr.2022.100301