AUTORAS: MIREN OSÉS y PAULA URRIZA (4º curso, Grado en Ciencias)

 

Terapias muy invasivas, daños en las células sanas, largos períodos de tratamiento, importantes efectos secundarios… estos son algunos de los principales inconvenientes de las terapias oncológicas habituales. ¿Imaginas una terapia alternativa basada en entrenar a tus propias células para combatir la enfermedad? ¿Imaginas una terapia que no afecte a tus células sanas? ¿Imaginas una terapia efectiva con tan solo una aplicación?

 

Esta terapia existe y se llama terapia con células CAR-T.

A pesar de lo que pueda parecer, esta es una terapia cada vez más accesible y habitual en el tratamiento de varios cánceres hematológicos gracias a los avances de investigación científica en este campo en la última década.

 

En todas las enfermedades oncológicas, las células cancerosas provienen de células normales sanas que se han transformado en tumorales. Por esta razón, es difícil para el sistema inmunitario del paciente reconocer estas células como extrañas o peligrosas y detectar el cáncer. Para tratar de combatir este tipo de enfermedades por lo tanto, se suele recurrir principalmente, a la cirugía, la quimioterapia o la radioterapia, todos ellos tratamientos muy intrusivos. La terapia con células CAR-T ofrece una solución alternativa: la combinación de la inmunoterapia y la ingeniería genética.

 

¿En qué se basa esta terapia?

Los linfocitos T son un tipo de glóbulos blancos (células del sistema inmunitario) encargados de controlar las respuestas inmunitarias y ayudar en la destrucción de las células tumorales. La terapia con células CAR-T se basa en la modificación genética de los linfocitos T del propio paciente para mejorar su respuesta frente a las células cancerosas. Así, las células CAR-T son linfocitos T a los que se les ha añadido el receptor quimérico CAR. La superficie celular de estos receptores quiméricos contiene unas proteínas producidas por el sistema inmunitario (denominadas inmunoglobulinas) que son capaces de unirse de forma muy específica a una molécula que se encuentra en la superficie de las células cancerosas (llamada antígeno) (1). De esta forma, las células CAR-T reconocen los antígenos que se encuentran en la superficie de las células tumorales sin necesidad de haberlos presentado y procesado previamente (2).

Figura 1. Imagen que muestra cómo se une un CAR específico al antígeno de una célula tumoral. Fuente: Memorial Sloan Kettering Cancer Center (https://www.mskcc.org/car-cell-therapy)

 

¿Cuál es el procedimiento?

La terapia se puede dividir en tres fases: extracción de linfocitos T del paciente, modificación de estas células en el laboratorio e infusión de las células CAR-T modificadas al paciente. Los glóbulos blancos se extraen de la sangre del paciente mediante una leucoféresis para, de este modo, poder aislar las células T (4). Ya fuera del cuerpo estos linfocitos T se modifican genéticamente, gracias al uso de vectores virales utilizados en Terapia génica y que expresarán CAR. Previamente a volver a infundir estas células en el cuerpo del paciente, se cultivan para que se multipliquen (2). Es especialmente importante que todo el proceso de manipulación de las células se realice en condiciones asépticas. De hecho, se debe llevar a cabo en centros acreditados (en Europa por la FACT-Jacie) que trabajan con equipos especializados y llevan un control estricto de las condiciones del proceso (3).

Figura 2. Esquema que muestra el proceso en el que se basa la terapia de células CAR-T. Fuente: Wikimedia Commons (Creative Commons Attribution-Share Alike 4.0)

 

Retos de la terapia CAR-T

Uno de los aspectos más complicados del proceso es seleccionar el antígeno contra el que dirigir el CAR. A pesar de haberse realizado numerosos estudios relacionados con distintos antígenos, por el momento la terapia que más efectividad ha demostrado es la terapia CAR-T contra CD19, aplicable en los tumores de células B (un tipo de células del sistema inmunitario). De hecho, las primeras terapias CAR-T, aprobadas en 2017 por la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos), tienen como molécula diana CD19 debido a su alta especificidad, y van dirigidas a varios tipos de linfomas de células B y a la leucemia linfoide aguda (1). En la actualidad, se están estudiando otros tipos de antígenos contra los que poder dirigir las terapias y, además, se está probando la posibilidad de crear terapias dirigidas a más de un antígeno simultáneamente (3).

 

Por otro lado,  aunque la terapia sea efectiva con una sola aplicación, todo el proceso que supone lleva asociado largos tiempos de espera. Para tratar de optimizar este aspecto, en la actualidad está en estudio el desarrollo de una terapia CAR-T alogénica, es decir, con linfocitos T procedentes de un donante en lugar del propio paciente. De este modo, además de poder acelerar el proceso y disminuir su coste económico, no se extraerían células del paciente, cuyo sistema inmunitario posiblemente se encuentre debilitado debido a la enfermedad (1). No obstante, hay que tener en cuenta también que, al tratarse de células ajenas, el cuerpo del paciente podría rechazarlas (2).

 

En definitiva, la terapia con células CAR-T está transformando el tratamiento del cáncer, suponiendo una nueva esperanza para pacientes en los que los tratamientos convencionales no funcionan. Aunque actualmente las únicas terapias aprobadas están dirigidas a cánceres hematológicos, se están desarrollando varias líneas de investigación para probar la aplicación de esta terapia en otros campos como el VIH (5), la fibrosis cardiaca (1) o cánceres de mama HER2 positivos (6).

 

BIBLIOGRAFÍA:

  1. Cuenca, J. A., Schettino, M. G., Vera, K. E., et al. (2022). Chimeric antigen receptor T-cell therapy: A narrative review of the literature. Gaceta Mexicana de Oncologia, 21(1), 16-24–24. https://doi.org/10.24875/j.gamo.M21000223
  2. Zhang, X., Zhu, L., Zhang, H., et al. (2022). CAR-T Cell Therapy in Hematological Malignancies: Current Opportunities and Challenges. Frontiers In Immunology, 13.https://doi.org/10.3389/fimmu.2022.927153
  3. Burgaleta Alonso de Ozalla, C. (2022). Visión actual de la terapia con células. CAR-T. RIECS: Revista de Investigación y Educación En Ciencias de La Salud, 7 (. 1), 83–90. https://doi.org/10.37536/RIECS.2022.7.1.312
  4. Chen, R., Chen, L., Wang, C., et al. (2023). CAR-T treatment for cancer: prospects and challenges. Frontiers In Oncology, 13. https://doi.org/10.3389/fonc.2023.1288383
  5. Gil, T. H. T. G. (2024). Designing novel CAR T cells to eliminate latently HIV-1- infected cells.
  6. Román Alonso, M. G. (2024). Next generation CAR T cells targeting HER2-positive tumors. (Tesis doctoral).