AUTORES: MIRALDA HERRERA, MAURICIO CERVANTES y MIGUEL ABEL SALAZAR (4º curso, Grado en Biotecnología).
En la lucha contra uno de los cánceres más letales y progresivamente silenciosos, la esperanza se asoma desde la nanotecnología. Un grupo de científicos interesados en el cáncer de páncreas descubrió que, encapsulando un «viejo» y conocido medicamento en pequeñas cápsulas de grasa, es posible extender la vida del fármaco en pacientes que ya no responden a los tratamientos tradicionales. Esta innovación tras años de investigación y pruebas en 14 países, demostró cómo la evolución biotecnológica puede cambiar el rumbo de muchas vidas con una enfermedad con pocas opciones.
En este contexto, el adenocarcinoma ductal pancreático (PDAC por sus siglas en inglés) es uno de los tumores con mayor mortalidad. Actualmente ocupa el sexto lugar en número de muertes a nivel mundial, y se estima que en las próximas décadas esta cifra aumentará de manera alarmante, como consecuencia de su mal pronóstico y del aumento sostenido de su incidencia [1, 2]. Este tumor se origina a partir de las células exocrinas del páncreas (pequeñas maquinarias en el cuerpo encargadas de producir los jugos digestivos), y se desarrolla cuando estas comienzan a multiplicarse sin control, formando un tumor maligno [1]. Por lo general, no causa síntomas al inicio, por lo que el problema de esta enfermedad es que suele diagnosticarse en etapas avanzadas (metástasis).
Un paso más hacia la cura
Ante la dificultad de tratar el cáncer de páncreas en etapas avanzadas, la ciencia ha buscado nuevas formas de ofrecer esperanza a los pacientes. El ensayo clínico NAPOLI-1 demostró la eficacia del irinotecán nanoliposomal, un fármaco de quimioterapia que se administra en vesículas de grasa llamadas nanoliposomas, en combinación con 5- fluorouracilo y ácido folínico [3]. El irinotecán y el 5- fluorouracilo son los responsables de destruir las células cancerosas (fármacos de quimioterapia), y el ácido folínico potencia la eficacia del tratamiento.
El éxito del irinotecán nanoliposomal consiste en que los nanoliposomas están diseñados para transportar y proteger el medicamento dentro del cuerpo. Al proteger el fármaco de su rápida degradación, esta formulación, logra mantener una concentración activa del fármaco durante más tiempo, incrementando su efecto terapéutico (Figura 1).

Figura 1. Estructura esquemática del liposoma de irinotecán nanoliposomal (Onivyde®). Fuente: Elaboración propia basada en [4].
Este enfoque ha demostrado mejorar la supervivencia de aquellos pacientes con PDAC metastásico y que ya no respondían a la quimioterapia, logrando una media de 6,1 meses de vida, frente a los 4,2 meses alcanzados con el tratamiento tradicional (5- fluorouracilo + ácido folínico) [3]. Aunque el beneficio en tiempo de vida parezca muy corto, cada mes adicional representa una nueva oportunidad para acceder a futuros tratamientos, fortalecer la esperanza y mejorar la calidad de vida de los pacientes.
De hecho, la supervivencia libre de progresión, es decir, el período desde que el paciente empieza con el tratamiento hasta que la enfermedad vuelve a crecer, fue superior en el grupo que tomó el irinotecán nanoliposomal. También se redujo de manera significativa el marcador CA19-9, el cual ayuda a los médicos a saber si el tumor sigue creciendo o se está reduciendo. Como ocurre con la mayoría de las terapias contra el cáncer, algunos pacientes experimentaron efectos secundarios como cansancio, náuseas o diarrea, aunque en su mayoría fueron leves y temporales, y no afectaron significativamente su calidad de vida [3].
Su uso más allá del cáncer
Los liposomas no solo se utilizan para proteger el fármaco y que no se libere antes de tiempo en el cuerpo, sino que también se pueden utilizar para dirigir el tratamiento a células concretas. ¿Cómo lo podemos hacer? Modificando su superficie. Podemos por ejemplo unir moléculas especiales en la superficie del liposoma (ligandos o anticuerpos), que reconocen y se unen a otras moléculas que sólo existen en células concretas [5].
Algunos estudios han probado el uso de estos liposomas modificados para tratar enfermedades del corazón y riñón, donde se añade la molécula guía dirigida hacia las células del sistema inmunitario, para que estos se acumulen de forma específica en las zonas dañadas. De igual forma, se está estudiando el uso de los liposomas para llevar compuestos hasta el cerebro, ya que es muy difícil atravesar la barrera hematoencefálica (la barrera que rodea el cerebro y que impide el paso de diversos compuestos). Para atravesar esta barrera, se están creando liposomas que llevan moléculas que se unen a dicha barrera para así facilitar la entrada del medicamento (Figura 2) [5].

Figura 2. Esquema que demuestra el uso de liposomas como cápsulas para facilitar el paso de medicamentos hacia el cerebro. Fuente: Elaboración propia. Creado con ChatGPT.
¿Podrían los liposomas cambiar el futuro de la medicina personalizada?
El desarrollo de terapias dirigidas por liposomas resulta ser uno de los avances biotecnológicos más relevantes en la medicina, para la lucha contra el cáncer y otras enfermedades difíciles de tratar. Debido a que tienen la capacidad de dirigir los medicamentos de manera precisa, reducir efectos secundarios y mejorar el tiempo de acción, los liposomas permiten una novedosa era en la medicina personalizada. En el futuro, este tipo de tecnología podría no solo alargar la esperanza de vida de las personas, sino que también mejoraría su calidad de vida, al entender y tratar de manera más eficaz enfermedades tan complejas como el cáncer pancreático.
Bibliografía
- Bugazia, D., Al-Najjar, E., Esmail, A., et al. (2024). Pancreatic ductal adenocarcinoma: the latest on diagnosis, molecular profiling, and systemic treatments. Frontiers in Oncology, 14. https://doi.org/10.3389/fonc.2024.1386699
- Ferlay J, Ervik M, Lam F, et al. (2024). Global Cancer Observatory: Cancer Today. Lyon, France: International Agency for Research on Cancer. https://gco.iarc.who.int/today
- Wang-Gillam, A., Li, C.-P., György Bodoky, Dean, A., et al. (2016). Nanoliposomal irinotecan with fluorouracil and folinic acid in metastatic pancreatic cancer after previous gemcitabine-based therapy (NAPOLI-1): a global, randomised, open-label, phase 3 trial. The Lancet, 387 (10018), 545–557. https://doi.org/10.1016/s0140-6736(15)00986-1
- Instituto Nacional del Cáncer (2015). FDA aprueba irinotecan en liposoma para tratar el cáncer pancreático. Cancer.gov. https://www.cancer.gov/espanol/noticias/temas-y-relatos-blog/2015/irinotecan-liposoma-pancreas
- Xun, Z., Li, T., & Xue, X. (2024). The application strategy of liposomes in organ targeting therapy. WIREs Nanomedicine and Nanobiotechnology, 16(2), e1955. https://doi.org/10.1002/wnan.1955




